MEDIO BLANCO, TAL VEZ GRIS O NEGRO YA ME DA IGUAL.


Bueno, a los que quisieron acompañarme a este caótico mundo, al que llamamos mi mundo, bienvenidos a mi primer desastre de escrito, es aquí donde empieza el viaje sin retorno, un viaje que empezó desde hace 25 años.

Desde muy pequeña tuve la necesidad de volverme fuerte más o menos a la par de que fui conociendo las muñecas y esas pendejadas que a uno como niña le inculcan y lo hacen ser una “niña normal” (siempre tuve problemas en eso, muchas soñaban con ser princesas, por mi parte me creía una power ranger), pero desde entonces, comencé a volverme un poco fría, me acostumbre a actuar a la defensiva, y tener esa actitud que muchos hoy me critican, esperen no se adelanten, prometo que sabrán en su momento que me sucedió, que me trajo hasta aquí.

Quienes me rodean se dividen en dos grupos muy grandes, aquellos que me odian por respirar y han buscado tumbar lo poco que queda de mí, y otros que aprendieron a conocerme más allá de una foto en Instagram ( y no es que no quiera conocerlos, solo, que a veces me cuesta abrirme, es más fácil escribirles), cuando se trata de describirme, debo serles sincera, siempre fracaso (así como fracaso en la cocina, en tratar de hacer dietas que nunca me funcionan o peinarme),  porque no logro ver en mí, lo que de pronto ustedes ven, no ven, u odian de mí, aunque para serles sincera he sido mi más dura juez ( si usted me ha odiado y me ha criticado y no ve aun que me duela, tranquilo (a) yo misma me he atormentado a través de los años).

Entrando a lo importante, a la razón por la cual están aquí, es para contarles (tal vez me haga vulnerable, tal vez pueda ayudar a alguien, tal vez sea el chiste de la semana, tal vez me llamen loca, la verdad ya no importa), siempre sentí que a pesar de tenerlo todo económicamente, una familia que trataba de estar ahí de alguna forma, estaba sola, ¿nunca se han sentido tan rodeados de tantas personas, que al final sienten que no hay nadie?, algo así me pasaba a mí, llena de amigos, de comodidades, de gente que decía cosas bonitas de cómo me veía o era, aun así por dentro había algo incompleto, no les miento, llegue a creer que estaba loca  o algo parecido.

Pasaron los años, y esta sensación aumentaba con los días, con las horas, el desaliento era más grande que yo misma (lo sé, soy chiquita, pero imagínense esta mini yo, cargando el doble de sí misma), épocas que para mí no acababan, mis papás me amaban mucho, pero cada uno ha tenido sus propios proyectos, problemas o prioridades (ser la mayor en mi caso no fue tan ventajoso, por eso de la atención) y esto hacía que el sentimiento aumentará cada vez más, y mi única forma de vivir con aquello que no entendía, pero que hacía parte de mí, era ignorarlo, no decirlo, porque si lo decía a alguien , este sentimiento sería algo real, y como les dije anteriormente jamás me ha gustado ser vulnerable.

Llegue a un punto, donde aquellos detalles que me hacían sonreír, perdieron sentido, la comida no me gustaba, me alejaba de amigos y familia, y solo buscaba la forma de distraer mi cabeza, de estar ahí pero no estar ¿me entienden? (este será otro tema para hablar), llegue a ese punto donde a mí que no me gustaba llorar, lloraba hasta porque los árboles se movían, y créanme me sentía bastante estúpida, no aguante, después de no entender y luchar no aguante.

Caí en ese hueco negro, donde mi salidas y soluciones no eran otras que no estar aquí (tema que si les interesa trataré en un futuro, lo prometo), cuando estaba en esta crisis, mi mejor amigo, el amor de mi vida, mi alma gemela y estoy segura que mi ángel de la guarda (hablo de mi hermano que muchos conocen como Chuz), reaccionó, me hizo hablar, un poco obligada tal vez al principio,  pero me di cuenta que mi hueco negro lo estaba consumiendo también a él, así que decidí aceptar e ir al médico con algo de verguenza, siempre creí que este tipo de médicos, solo eran para locos; en este lugar me diagnosticaron "depresión medica alta", bien, esto no es fácil, para nadie es sencillo ir contando los sucesos que lo hacen quedar como estoy quedando yo frente a ustedes hoy, pero acá estoy, buscando que mi mediocre blog, llegue a alguien que tal vez le pueda ayudar.

Muchos creen que estas depresiones son tan sencillas como, “se feliz”, “vee vos sí que sos amargada”, pero no, esto no se trata de un estado de ánimo que se maneje como cambiarse los zapatos, y para los que lo hemos vivido, se vuelve una vergüenza, algo que se prefiere callar, pues ¿qué clase de persona normal, viviría esto?, bueno, a ustedes quien les dijo que ser “normal”, en este mundo, era bueno.

Si alguno siente esto, si alguno no siente ganas de hacer cosas que antes lo hacían feliz, si su estado de ánimo va en caída, yo le puedo decir, no se quede callado, no aguante, no es inteligente hacerlo, no se sienta avergonzado, no se de tan duro, cada uno de nosotros tenemos problemas y vivimos con cosas en el corazón que nos pesan, y sin darnos cuenta terminamos lastimando a aquellos que si nos aman.

No se dejen engañar por un perfil perfecto en redes, nadie tiene esa vida que muestra, nadie (a menos que usted tenga algún problema raro y suba de esos videos llorando para que no lo dejen) sube una foto llorando o sintiéndose solo, no todos viven esto y lo sé, no todos saben manejarlo, pero se aprende, se sale y esto se vence.

Si usted conoce a alguien que atraviese esto, lo único que puedo decirle, es que no lo presione, mejor acompañe, distraiga, no juzgue, el amor (ese coso rosado o rojo, ya ni sé que es), cuando es real puede sanar, puede ayudar, el ejercicio es buen estimulante, el cine, entre otras cosas, púes quien sufre de depresión es alguien que no debe ni puede estar solo, muchos casos hemos visto que callan y su única salida es el suicidio, decisión cobarde o valiente, no sabemos, ninguno tiene esos zapatos para entrar a juzgarlos.

Mi yo de hoy, la que tiene más años encima, mira atrás  y solo ve una niña con miedo, confundida, con problemas un poco más grandes de los que podía manejar, tal vez susceptible por su niñez a ser depresiva, pero mi yo de hoy, les dice que  no es vergüenza, yo no soy débil, no soy vulnerable, tal vez rara, tal vez imprudente, peleona, no sabe quedarse callada, encara lo que sea y a quien sea, porque es que  si una situación de estas no pudo vencerme, dudo mucho que algo más lo haga, si yo estoy bien, si aprendí a manejar en mi vida el equilibrio y las energías, si está loca pudo salir de ese hueco, díganme ustedes, ¿porque ustedes no serían capaces de vencer cosas más grandes?.

Es el fin de mi primer escrito, es fuerte, es real, no son chismes, no son consejos para que seamos unas bellas princesas, es mi caos, uno de tantos, de esos que me han hecho vivir confundida, y en búsqueda de mi misma... y estas, solo son palabras de esta loca sin remedio, que decidió vivir la vida, antes que la vida la consuma a ella.


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