SABER DECIR ADIOS, ES CRECER.


Lo conocí sin esperarlo, tal vez ni siquiera quería conocer a alguien en ese mismo instante en que apareció en mi vida, pero las cosas pasaron así, un día eres libre, y al otro preso de aquello que sientes pero que jamás quisiste sentir.

Éramos tan distintos, pero tan iguales al tiempo, cuando empezamos a hablar las cosas eran como magia, el me entendía mejor que nadie, horas y horas hablando como si no existiera nada más interesante o divertido, él era alto, acuerpado (no es muy difícil serlo al  lado mío, partiendo de la base que soy un pequeño ser en todo el sentido de la palabra),  color tipo canela, barba, ojos negros, de esos hombres que uno dice “no te fijes en el saldrás jodida” y aun así uno se lanza de cabeza (bien pendeja) sin pensarlo, sin preguntarlo y al final sin dudarlo.

Las primeras veces que salimos, sentía que era mi sitio, no existía otro lugar distinto a sus brazos, cuando empecé a extrañarlo me di cuenta de que me estaba enamorando, mis amigos... mis amigas, todos me advertían, no te metas con el…. Saldrás de nuevo herida.

No soy una niña, he caído, he querido, he llorado y me he levantado, he cometido errores con caras bonitas y unas no tanto, pero jamás en la vida había sentido una conexión de esta manera, alguien que me hiciera olvidar del mundo, alguien que me despertará tantas facetas que ni yo conocía, su apoyo, su risa, su compañía comenzó a volverse indispensable en mi vida.

Alguna vez les han dicho, ¿que, las cosas más peligrosas a veces no se ven cómo eso?, bueno, esta vez no fue la excepción, si darme cuenta empecé a envolverme en un sentimiento que pensé podría llegar a manejar, y así  empecé a enamorarme de una herida vestida de ángel, una vez más yo…en este papel, como un hobby... es algo hasta ridículo ya.

No paraba de imaginarme caminando con el de la mano, tal cual como cuando una niñita se enamora, si.. hablamos de la misma (yo), de la que todo el mundo al hablar dice que solo tiene un corazón  frio, bastante muerto...de nuevo corriendo peligro, y es vedad cuando dicen que ni siendo el más valiente se esta excepto de enamorarse.

Pero poco a poco, el empezó a darse cuenta de ese poder que tenía sobre mí, sobre aquella chica que con todos se mostraba como alguien fría, alguien que no sabía querer, que nadie le importaba u olvidaba sin darse cuenta, y así empezó su juego, un juego en el que poco a poco empecé a dejarme envolver, y en el que aun intento salir, un juego que solo yo perdí, y mi único error fue llegarlo a querer.

Su desinterés en mi, comenzaba a notarse con los días, sus ganas de quererme solo en sus momentos libres, porque para que mentirnos no se iba a encartar con una, teniendo la posibilidad de tener varias, cambiar por días, por horas, ahora que lo digo, algo inestable.

Su ausencia se hacía presente cada que trataba de sentirlo cerca, sus palabras también lastimaban, me convertía en su juguete favorito, su mejor pasatiempo, y frente a todos su panita querida.

No puedo decirles cuanto paso, cuanto dolió y cuanto me hizo entender que mi problema no era saber querer, mi mayor problema era no darme cuenta a quien decidía querer, su ego, sus ganas de hacerme sentir poco importante, algo estúpida si le decía algo tierno, tal vez innecesaria y algo reemplazable, comenzaron a pesar en mis días, a veces salía una que otra lagrima ( ustedes saben que jure no llorar, y la verdad en esto les quede mal), dude mucho, me preguntaba si el problema era mío, y por qué él no se daba cuenta cuanto lo quería, y no como se quiere alguien por días, si no quien se quiere para cuidar y serle leal en cada uno de sus días.

Mi sentimiento peso tanto, que prefería estar con el dónde fuera, que estar con aquellos que muchas veces llamaba amigos, me volví su guardián, porque en cada momento defendía su nombre y no me importaba con quien o porque, no lo podían nombrar, lo se…querer a veces lo idiotiza a uno (a veces no, siempre sucede).

Todo esto paso así, tal vez con más o menos detalles de los que doy, pero fue hasta entonces cuando me di cuenta del error tan enorme que estaba cometiendo, un error del que ya les había hablado antes míos,  llegar a condicionar lo que somos o lo que podemos ser por un amor que creemos merecer es uno de los más grandes errores, a veces el sentimiento o necesidad de no querer sentirnos solos, nos lleva a aceptar ideas erróneas de lo que es eso que llaman amor.

Si algo he aprendido con cada uno de mis errores, es que nosotros mismos somos los que debemos aceptar el amor que creeos merecer, ¿un amor de mentiras?, ¿un amor condicionado? ¿un amor inseguro?, y ahí cometemos el error de menospreciar lo que merecemos.

Nos han inculcado que cada uno de nosotros esta completo, cuando esa media naranja aparece, para hacernos sentir realizados, para poder sentir que valemos tanto que alguien nos quiere abrazar o besar, pero no nos enseñaron que nacimos completos, que no nacimos para encontrar ningún amor distinto al propio, que no debemos permitirnos jamás esos amores a medias, esos amores pasajeros y de mentiras, porque si nacimos completos, merecemos un amor completo.

De esos que nos ayuden a alcanzar sueños tomándonos de la mano al lado, no caminando adelante o atrás nuestro, un amor que nos respete tanto, que las inseguridades no las tengamos por nada distinto a un ¿Qué comeremos hoy?, un amor que haga que nuestra seguridad llegue a alcances que no imaginamos, un amor para el que seamos el centro y no una opción,  un amor que nos haga sentir únicos y que lo corriente no está en mente.

Hoy puedo decirles con toda seguridad, que no me arrepiento de haberlo querido, que no me arrepiento en haber creído algo que nunca existió, porque en el fondo son este tipo de situaciones lo que me llevan a pararme donde estoy, ya no busco un amor, porque sé que cuando esté lista llegara a mi vida, esa persona que no es mi mitad, si no mi mejor compañía.

Tal vez algún día él se dé cuenta de lo que significo, de lo que hice y de lo que no, lo que muchas veces le escribí y lo que otras veces me calle, tal vez se dé cuenta de esto, tal vez no … tal vez lo lea o tal vez no, eso ya no importa, porque de nada serviría, hoy decidí sacarlo de mi vida.

Hoy quiero que entiendas que estas decepciones, que estas caídas, no son selectivas, que en tus manos tienes la capacidad de decidir en qué amor quieres pasar tus días, con quien quieres compartir tu paz, las heridas se curan, pero jamás permitas que te pierdas tu por querer a alguien más.

Mereces el amor que aceptas, pero recuerda que como tu amor no hay dos, y no todos merecen sentirte, amate y hazlo mucho, solo así podrás recibir amor de verdad.

TE AMA TU ALIEN.

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